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Eso incluye solo una posición. Solamente me dicen que me cuide porque ahora con tanto peligro en la calle. Me han salido varios que no me pagan y me sacan pistolas y cuchillos.

En esos momentos no queda otra que aguantar, esas veces he sido violada. Lo menos… menos… lempiras. No, porque me protejo con condón.

Voy al médico regularmente y tenemos carnet. Y quiere que le confiese algo: La verdad no, es que no sé. Me acostumbré a ganarme el dinero de la forma como me lo gano… me gusta lo que hago, bastante. Nunca y eso que tengo unos clientes… ja, ja, ja. Hay unos que llegan hasta dos veces a la semana, pero no suelo mezclar los sentimientos con la profesión porque entonces me jodo, soy profesional en lo que hago… ja, ja, ja.

Amo a mis hijas y lo hago en parte por ellas. Porque me caíste bien. No, voy a estar en esto hasta los 27 años, sí Dios me lo permite. Tengo pensado poner un negocio en mi casa y salirme de esto. La verdad… un pantalón y mi maquillaje. Solo yo me como hasta cinco lempiras de tortillas. La verdad estoy desinformada de todo lo que pasa porque ustedes los periodistas solo saben hablar de lo mismo.

La he probado, pero nada de nada. Pues no bebo, no salgo a bailar y no consumo otras drogas. Me veo en mi casa, con mis hijas y sola. Estas ejercen la actividad en el parque central, entre la quinta y sexta avenidas, entre El Centro, El Benque y Guamilito. Mientras Maribel y Karina buscan los clientes en los alrededores del parque, Sofía e Ivón nombres ficticios se apostan en una esquina de la séptima avenida sur, entre la 4 y 5 calles.

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Él es proxeneta y repartidor de drogas. En otro punto del centro, en la quinta avenida, entre las 2 y 3 calles, a una cuadra de la Municipalidad, cuatro individuos jóvenes fuman puros de marihuana y se muestran desinteresados ante todo lo que sucede a su alrededor.

No obstante, ellos tienen los ojos puestos en todos los hombres que se acercan a las cuatro adolescentes que prostituyen. A una cuadra de allí, otra muchacha de cuerpo menudo, que se hace ver en la soledad en la esquina de la segunda calle y cuarta avenida de Guamilito, es supervisada, sin ser advertido por los clientes, por un sujeto que se transporta en un vehículo Ford negro.

A diferencia de las otras prostitutas, esta mujer le presta el servicio sexual a los hombres dentro de un automóvil, no en un hotel. Cuatro jóvenes, una con la ropa interior visible, contactan a un potencial cliente de un vehículo. Una mujer, con la bragueta abierta y con cerveza en mano, busca clientes.

Una mujer adolescente concerta el precio que cobra por servicios sexuales con un cliente que transita en un vehículo en la 4 calle del barrio El Benque. Otras mujeres caminan o esperan que otros vehículos lleguen para entrar a un hotel o a un estacionamiento.

Creció en las calles y ahora enseña a sobrevivir. Quien promueve, recluta o somete a personas a la explotación sexual es sancionado con 6 a 10 años de carcel.

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Acerca de La Prensa. Grupo OPSA 3 ave. Proxenetismo Quien promueve, recluta o somete a personas a la explotación sexual es sancionado con 6 a 10 años de carcel.

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