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De modo que, al contrario del Perro Gallo, a mí no me produce ninguna desazón la desaparición del burdel. Creo ha triunfado la técnica. Como siempre, la modernización crea nuevos problemas. En efecto, no hay normas escritas ni consuetudinarias sobre cómo proceder si la visitadora, una vez toca a nuestra puerta, no corresponde a los atributos que exhibía cuando fue escogida en la pantalla del computador.

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Alma, Corazón, Vida Viajes. Las clientas femeninas son una rareza bien cotizada. Autor Miguel Sola Contacta al autor. Tiempo de lectura 5 min. Aunque no es legal, miles de españoles siguen recurriendo a los servicios de las profesionales. Seguramente se lo pensarían dos veces si escuchasen estas palabras. Viko y Margarida son prostitutas satisfechas con su trabajo, aunque cada una de ellas lidia con "los estigmas sociales" de su profesión de un modo muy distinto.

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